Corrientes Música Viva 2011: Vicentico le puso calor a la fría noche del Regatas
POR BRIAN PELLEGRINI.
Con un show que de más de hora y media el exlíder de los Fabulosos Cadillacs fue el cierre emotivo a la primera jornada de. Antes, descollaron Hilda Lizarazu, Aca Seca Trio y Marcelo Dellamea
11/06/11 Pasada la una de la madrugada del sábado, Vicentico se volvió a calzar su guitarra para regalarle a sus fans uno de los temas que le pidieron, insistentemente, durante toda la noche: Yo no me sentaría a tu mesa, un clásico de los comienzos de los Fabulosos Cadillacs. Ese fue el cierre de la primera velada del festival Corrientes Musica Viva 2011 que culminaba este sábado con la presentación de Skay Beilinson, el legendario guitarrista de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
La organización de este festival de otoño, que ya va por su tercera edición, corre por cuenta de la fundación cultural “La Calandria” y es una idea original del fallecido subsecretario de Cultura de la provincia de Corrientes, Norberto Lichinsky.
Durante más de una hora y media, Vicentino paseó a los asistentes por las mejores canciones de sus cuatro discos solistas, ratificando su nuevo perfil de cantante melódico, ya definitivamente alejado de los ritmos latinos y mas bailables de su primer disco y, por supuesto, de las epocas de los Cadillacs. Sin embargo, nadie se quedó con ganas de disfrutar de sus canciones preferidas.
Descansando en la base del batero Dani Buira (exPiojos y fundador de la escuela de percusión La Chilinga) y el bajista Daniel Castro, y tres guitarras, a las que en algunos temas se sumaba la empuñada por el propio cantante, Vicentico abrió el fuego con dos canciones de su último trabajo: “Ya no te quiero” y “Cobarde”.
De saco, cardigan y camisa, cantando canciones melódicas y jugando con su voz, recorrió temas de todos sus discos y algunos recuerdos, infaltables, de los Fabulosos. Como cuando al poco tiempo de iniciado el show entonó “Siguiendo la luna” solo con su guitarra. Después llegó el momento del clásico de Chico Novarro Algo Contigo y Culpable –ambos de su primer disco solista-. Para luego avanzar por temas menos difundidos como Si me dejan, Soy feliz y Las Manos, del álbum homónimo. Sobre el final de esta última, unas frases de Hasta siempre Comandante, evocaron al líder revolucionario cubano.
Para el final del show quedó el tema que da nombre a su último disco: Solo un momento. Pero el público no aceptó que esa sea la despedida. Y tuvo su recompensa, porque Vicentico volvió con su banda para tocar y hacerlos bailar con Se despierta la ciudad y Tiburón. Pero hubo mas bises: el clásico Vasos vacíos y Los caminos de la vida, antes del cierre definitivo con el tema que hablaba de que “por mas que quieran tapar toda nuestra voz, nunca podrán callar esta canción”, coreada por las mas de dos mil almas en la fría noche del Regatas.
Hilda Lizarazu, la voz femenina del rock argento
Previo a la presentación de Vicentico, la voz femenina más bella y versátil del rock argentino, Hilda Lizarazu, regó de sensualidad y, con una explosiva versión de Whole Lotta Love de Led Zeppelin, cerró su paso por el festival correntino. En este tipo de eventos, en los que se presentan artistas que no suelen visitar muy seguido el interior del país, los clásicos son un repertorio que se impone. E Hilda los tiene. Aunque muchos de ellos se remontan a su epoca al frente de Man Ray, como Sola en los bares, Caribe Sur y Todo cambia –de la telenovela Montaña Rusa, de la epoca cuando Gastón Pauls todavía tenía cabellera-. No faltó tampoco la versión que la cantante hace del viejo tema italiano “Hace frío ya”, una de Buscando un símbolo de paz y canciones de su exquisito último trabajo: Futuro Perfecto.
La virtuosidad, como aperitivo
Antes de la presentación de dos consagrados como Lizarazu y Vicentico, desplegaron su virtuosismo Aca Seca Trio, liderado por el talentoso Juan Quintero, y el credito chaqueño, Marcelo Dellamea, junto a su banda. El trío recorrió canciones de sus tres discos, que fueron destacados por la crítica y sus pares en su eclectica búsqueda de un sonido propio en señal de su heterodoxia transgrediendo las barreras del folclore. El guitarrista chaqueño, reconocido por figuras como Luis Salinas y elegido como acompañante por el Chango Spasiuk recreó canciones de su disco Calle 11, y hasta se dio el lujo de citar al gran Chick Corea.
Por Brian Pellegrini




















