ENTREVISTA A JOSE SACRISTAN
Por primera vez en Chaco, el primer actor español recogió los aplausos y el reconocimiento sin límites en la sala del Complejo Cultural Guido Miranda.
A diferencias de funciones donde el público llega minutos antes de la función, esta vez las ansias de ver y disfrutar del impecable trabajo actoral de José Sacristán pudo más y desde minutos antes de las 21 el hall de la sala estaba colmado de espectadores esperando el inicio de función programado para las 21.30.
“Caminando con Antonio Machado” de Los días azules a El sol de la infancia, con Facundo Ramírez era la propuesta internacional que ofrecía el Guido en la noche del jueves.
El recital de poesía brindado en el escenario Poen Alarcón de la sala que depende del Instituto de Cultura fue seguido en silencio por la platea que acompañó con aplausos cada interpretación de Sacristán. La Presidenta del Instituto de Cultura Silvia Robles junto a la directora de la sala, la actriz Gladis Gomez saludaron al actor y músico protagonistas de la función. Estos ponderaron la calidad técnica de la sala como así también la recepción y calidez del público chaqueño.
El trabajo escénico presentado fue una sucesión de poemas y música, Sacristán transparentó con sabiduría aspectos de la personalidad de Machado y de la historia de una España que el poeta quiso distinta.
La obra situó al espectador en el 22 de febrero de 1939, día en que murió el poeta Antonio Machado, a sólo un mes exacto de abandonar la asediada Barcelona, tomada por las tropas nacionales. Las crónicas dirían luego que los pulmones de Machado no resistieron el crudo invierno de aquel éxodo ni la travesía a pie hasta llegar a uno de los pasos fronterizos de los Pirineos. Murió en el pueblo pesquero de Collioure (Francia), perdida toda esperanza de cura y de recuperación de una maleta perdida que –se dijo– contenía manuscritos.
En la puesta ofrecida Sacristán y Ramírez dieron vida a un intenso y a la vez pudoroso diálogo musical y poético sin perder el hilo con la realidad. Abrazan la figura del exiliado, que el actor caracteriza llevando abrigo y sombrero. Sacristán mostró a un poeta de semblante bondadoso, ironizó sin alardear y tensó el gesto cuando su verso retrataba una ausencia o apuntaba a la guerra, ésa que dividió a los españoles.
Un cerrado aplauso coronó a la impecable presentación de Sacristán y un perfecto acompañamiento musical en la lectura de cada poema o verso leído.
FUENTE: CHACO DIA POR DIA Y RADIO CIUDAD




















